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Proyecto liderado y gestionado por las áreas de igualdad de los
Ayuntamientos de Basauri, Ermua Ondarroa y Getxo.

Red de Escuelas de Empoderamiento para Mujeres
Promoviendo la participación sociopolítica de las mujeres
El proyecto de red de Escuelas de Empoderamiento tiene su origen en el municipio de Basauri en el año 2003, impulsado por Área municipal de Igualdad, como una experiencia para fomentar la participación social y política de las mujeres, tanto de las ya asociadas en grupos, más o menos numerosos y diversos en cuanto a ámbito de actuación, intereses y objetivos, como de las mujeres no organizadas.

Aún siendo municipios con características variadas y diferentes entre sí, también las Técnicas de los municipios de Ermua, Getxo y Ondarroa compartían ese objetivo de impulso de la participación socio-política de las mujeres, y se conforma en 2004 la Red de escuelas de Empoderamiento para mujeres.

El análisis de la realidad muestra que, si bien existen mujeres organizadas, la mayoría de las asociaciones cubren espacios más culturales o sociales, siendo minoritarias las asociaciones de mujeres que se definen como feministas y cuyos objetivos se enmarcan en el ámbito más político y reivindicativo.


PREGUNTA: ¿Qué objetivos os planteáis desde la Red de Escuelas de Empoderamiento para mujeres?

“El concepto y la estrategia del Empoderamiento de las mujeres, subraya el proceso que va de lo individual a lo colectivo y de lo privado a lo público, por el cual las mujeres adquirimos el conocimiento, las habilidades y la actitud –emancipatoria- para analizar de forma crítica nuestra realidad y posición en el mundo, y para dar los pasos necesarios para mejorarla”
La situación de partida es deficitaria, porque el sistema sexo-género nos lo ha puesto muy difícil a las mujeres y, también, porque en muchas ocasiones se han interpretado los proyectos y las acciones realizadas desde las políticas de igualdad como “actividades de entretenimiento para mujeres”, más que como “empoderamiento de las mujeres”. Han sido mayoría las asociaciones cuya actividad se ha desarrollado en el ámbito socio-cultural frente al del feminismo, entendido éste como el ámbito de la acción sociopolítica para la transformación social hacia la igualdad de mujeres y hombres.

A pesar de que, en muchas ocasiones, la intervención municipal se ha dirigido precisamente a la organización de actividades formativas para la de ocupación del ocio y tiempo libre de las mujeres, la Escuela de Empoderamiento no es –desde luego- el espacio para ello: en este proyecto, que implica un proceso lento, no tanto de impacto, se establecen itinerarios para avanzar desde la capacitación hacia el compromiso.

Es por ello que reconocemos, en nuestra labor como mujeres feministas y agentes para la igualdad, dos objetivos clave por su importancia estratégica: La toma de conciencia de la desigualdad de las mujeres y la participación socio-política activa de éstas en las políticas públicas y en la toma de decisiones, para avanzar hacia la igualdad efectiva y real.


PREGUNTA: ¿Qué os aporta el trabajo en red?

El trabajo en Red nos aporta una mayor posibilidad de intercambio de experiencias, reflexiones y conocimiento, más eficacia y mejor aprovechamiento de recursos; el formato Escuela viene dado por la importancia, en todo el proyecto, de la formación-capacitación para la participación; y finalmente, el concepto y la estrategia del Empoderamiento de las mujeres, subraya el proceso que va de lo individual a lo colectivo y de lo privado a lo público, por el cual las mujeres adquirimos el conocimiento, las habilidades y la actitud –emancipatoria- para analizar de forma crítica nuestra realidad y posición en el mundo, y para dar los pasos necesarios para mejorarla.


PREGUNTA: ¿Se ha conseguido desde la RED de Escuelas aumentar la participación social y política de las mujeres? 

En base a la definición que desde el proyecto hacemos de la participación social y política, entendemos que sí se ha conseguido incrementar dicha participación en los municipios en los que se esta desarrollando la experiencia, con sus variaciones y sus especificidades según municipio.

En este sentido, resaltamos algunos logros que tienen que ver directamente con el incremento de la participación social y política de las mujeres en los municipios implicados:

•  Alto nivel de participación por parte de las mujeres, en total 650 mujeres en los cuatro municipios.
•  Las mujeres no asociadas consideran la Escuela de Empoderamiento un espacio de referencia para su capacitación y participación en el ámbito público.
•  Aumento de la conciencia feminista y de la situación de desigualdad en mujeres pertenecientes a asociaciones socioculturales.
•  Iniciativas de las propias alumnas en la organización de cursos autogestionados en el marco de la Escuela.
•  Participación de grupos de alumnas de las Escuelas en la elaboración de los Planes de Igualdad de dos de los municipios.


PREGUNTA: ¿Habéis encontrado límites o dificultades en la participación de las mujeres?

“Todavía hay quien relaciona la ocupación del tiempo libre y de ocio de las mujeres con tareas y trabajos domésticos y/o de reproducción (cocina, costura, compras, salir al parque con la criatura…)”
Algunas de las dificultades se relacionan directamente con la desigualdad estructural existente.

La realidad es que muchas mujeres se encuentran con obstáculos relacionados con el desempeño de los roles tradicionalmente asignados a ellas, en concreto las tareas de los cuidados de las personas dependientes. En este sentido, en los cuestionarios y en los grupos de alumnas encontramos afirmaciones de mujeres que dicen “cuidar” de su marido/pareja o de sus hijos (varones), aun siendo adultos y sin presentar ninguna discapacidad ni enfermedad… y, por supuesto, hay mujeres que plantean la escasez y la necesidad de servicios de apoyo al cuidado (de la infancia o de personas dependientes) para poder participar de forma activa en la formación y en las actividades de la Escuela y de los grupos y asociaciones.

Además, no olvidemos que todavía persiste, aunque en tendencia descendente, quien relaciona la ocupación del tiempo libre y de ocio de las mujeres con tareas y trabajos domésticos y/o de reproducción (cocina, costura, compras, salir al parque con la criatura…).

Existen otras dificultades, como son las resistencias de algunas mujeres y asociaciones, que han podido percibir la escuela como una competencia a su actividad (oferta de actividades culturales, de ocupación del tiempo libre…) aunque, en ese sentido, se ha dado una evolución positiva en la medida en que han conocido los objetivos y metodología de la escuela de empoderamiento.


PREGUNTA: El pasar de la formación a la participación de las mujeres puede resultar dificultoso ¿Cómo enfrentáis esta cuestión?

En estos momentos nos encontramos intentando delinear itinerarios para que aquellas alumnas que llevan un recorrido formativo en la escuela puedan tener espacios de participación. Es decir, que las herramientas que han adquirido a nivel individual puedan tener una traslación al ámbito público. Al tiempo que intentamos ir impulsando y consolidando aquellas experiencias de autogestión por parte de las alumnas, y los grupos de participación ya generados.

También hemos rediseñado aspectos que tienen que ver con la formación que se oferta en la escuela. Se han definido unas líneas formativas –con algunas variaciones según municipio- (Línea Feminismo/Participación social y política, Línea identidad y Subjetividad Femenina, Línea Solidaridad e Intercambio con Mujeres de otras culturas, Línea Redefinir la cultura, Línea Comunicación) en base a los ámbitos desde los que queremos intervenir impulsando la toma de conciencia. Esto nos permite tener unos objetivos y contenidos en cada línea y enfocar aún más la oferta formativa hacia los objetivos generales del proyecto: L a toma de conciencia de la desigualdad de las mujeres y la participación socio-política activa de éstas.


PREGUNTA: ¿Cuál sería el mayor desafío, en estos momentos, para la RED de Escuelas de Empoderamiento?

Se trata de un proyecto de envergadura compleja, que exige una dedicación de medios económicos, materiales y humanos importante, por lo que resulta imprescindible un decidido apoyo político, por parte de unas instituciones muchas veces acostumbradas a asumir la representación política de una ciudadanía escasamente participativa. Uno de los desafíos del proyecto es precisamente que se consolide al margen de los posibles vaivenes políticos. El otro, esta directamente relacionado con el impulso de la democracia participativa, y en este sentido con que las administraciones asuman la legitimidad de la ciudadanía para el control, el seguimiento y la participación en las políticas públicas.

En la actualidad l a Red de Escuelas de Empoderamiento ha evolucionado y se ha consolidado como un proyecto de interés, que nos demuestra la validez del mismo y de sus planteamientos. En este momento, y tomando como base la experiencia en Bizkaia, se ha creado la que será la Red en Gipuzkoa, con la participación de los municipios de Arrasate, Eibar, Hernani e Irún .
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